Iniciamos una serie de publicaciones de recetas tradicionales todas ellas con el jamón como protagonista.

Esta receta de judías verdes con jamón es muy fácil de hacer, apta para todos los bolsillos, y niveles culinarios. El ingrediente estrella, el jamón, suele hacer más atractivo un plato que a algunos pequeños puede no agradar en demasía. El jamón aporta un sabor extra a nuestra receta y hace que la combinación de ingredientes sea perfecta para casi todos los gustos.

Vamos ya, con lo necesario para empezar a cocinar.

Ingredientes  para hacer unas judías verdes con jamón

  • 1 kilogramo de judías verdes, pueden ser frescas o congeladas.
  • 150 gramos de jamón Gran Reserva o ibérico, cortado a tacos.
  • 2 cebollas.
  • aceite para freir.
  • Perejil.
  • Sal, cuidado con la sal que el jamón ya aporta un extra de sal.

Modo de hacerlo

Lo primero, cocemos las judías verdes. Si las hemos comprado congeladas debemos seguir las instrucciones del envasado para descongelarlas y cocinarlas.

Mientras tanto, picamos las cebollas. Como truco, y para no llorar mucho picando cebolla, aconsejamos mojarlas una vez hecho el primer corte por la mitad.

Cuando estén cocidas las judías, ponemos en una cacerola el aceite en cantidad suficiente para pasar por la sartén el jamón y la cebolla y rehogar las judías. En primer lugar echamos el jamón a la sartén, el jamón debe estar cortado a taquitos pequeños, en segundo lugar añadimos la cebolla.

Cuando la cebolla haya tomado color dorado, incorporamos las judías, muy bien escrurridas.

Salteamos judías y el resto de los ingredientes durante cinco o seis minutos.

Una vez salteadas, ya podemos servir, bien calientes, espolvoreadas con perejil picado.

Variante  de judías verdes con jamón y con patatas fritas

Seguro que los pequeños no te dirán que no a este plato si además del aliciente del jamón tienen el de las patatas. Para hacer esta variante de judías, tienes que seguir los mismos pasos que en la receta anterior, pero añadiendo 3 patatas grandes, cortadas a cuadrados y previamente fritas en una sartén.

Una vez que estén fritas, debes sacarlas, escurrirlas bien y las añades a la cazuela de judías en el último paso para mezclarlas.